El sector de reuniones, incentivos, conferencias y eventos (MICE) se encuentra en plena transformación. De cara a 2026, las organizaciones están redefiniendo el valor de sus encuentros, apostando por experiencias más humanas, estratégicas y tecnológicas. El informe “What’s Trending 2026” de BCD Meetings & Events revela un panorama marcado por la eficiencia, la personalización y el propósito.
Los eventos como inversión
Una de las principales conclusiones del informe es que las reuniones ya no se ven como simples gastos operativos, sino como inversiones estratégicas. Las empresas buscan maximizar el retorno de inversión (ROI) y el retorno de experiencia (ROE), alineando cada evento con sus objetivos de negocio.
En un entorno donde la atención humana es cada vez más escasa, los eventos se convierten en herramientas clave para captar interés, generar impacto y fomentar relaciones duraderas entre las marcas y sus públicos objetivos.
Optimización de costes
La presión económica global también está moldeando el sector. Las organizaciones se enfrentan a presupuestos ajustados, lo que impulsa la consolidación de gastos, la externalización de servicios y la preferencia por eventos locales o regionales frente a los internacionales.
El mantra de “hacer más con menos” se impone, y los planificadores deben ser ágiles y creativos para mantener la calidad sin exceder los costes.
La tecnología y la IA en los eventos
La tecnología y la IA juegan un papel protagonista. La IA permite personalizar agendas, contenidos y comunicaciones a la vez que automatizar tareas como la gestión de viajes o la revisión de contratos. Estas herramientas liberan tiempo para que los profesionales se enfoquen en el diseño estratégico de los eventos.
Además, se prevé una revolución en la búsqueda de sedes, con plataformas potenciadas por IA que combinan datos, preferencias y disponibilidad en tiempo real.
Las experiencias inmersivas y personalizadas
Otro eje central es la experiencia inmersiva. Los asistentes ya no se conforman con formatos tradicionales; buscan eventos que les sorprendan, les conecten emocionalmente y les dejen huella. Esto implica repensar el diseño, incorporar narrativas, fomentar el networking y utilizar la ciencia del comportamiento para mejorar el impacto.
Las empresas están invirtiendo en eventos que ofrezcan algo único, lo que se conoce como “el dinero no puede comprar experiencias”.
Compromiso con la sostenibilidad
La sostenibilidad también gana protagonismo. La contratación local, la reducción de emisiones y las prácticas responsables son cada vez más valoradas. Los proveedores con certificaciones ESG tienen ventaja, y los clientes están dispuestos a invertir más si se garantiza un enfoque sostenible.
Desde una perspectiva local, España se encuentra bien posicionada para aprovechar estas tendencias. Jeremías Barba, director de eventos en BCD comenta que “estamos viendo un cambio claro en cómo se conciben los eventos. Ya no se trata solo de reunir personas, sino de generar valor real. En España, ciudades como Barcelona, Valencia o Bilbao están apostando fuerte por la sostenibilidad y la innovación en sus espacios. Además, la demanda de experiencias auténticas y locales está creciendo. Los clientes quieren que sus eventos reflejen la cultura del lugar, y eso nos da una ventaja competitiva.”
Raquel Sánchez, Directora Regional de Viajes de Incentivo, destaca el papel de la tecnología: “la IA nos está ayudando a personalizar cada detalle, desde la agenda hasta el catering pasando por las experiencias personalizadas, un enfoque de exclusividad que el dinero no puede comprar. Pero lo más importante es que nos permite liberar tiempo para centrarnos en lo que realmente importa: crear experiencias memorables.”
Además, Raquel Sánchez añade que en el Dossier de Tendencias 2026 en el que el equipo ya está trabajando y que verá la luz próximamente, “estamos planteando como ejes transversales la seguridad, la sostenibilidad real, la personalización y la tecnología y el ROI y ROE para reforzar objetivos corporativos y engagement”.
En definitiva, 2026 será un año clave para el sector MICE. Las empresas que logren combinar estrategia, tecnología, sostenibilidad y creatividad estarán mejor preparadas para afrontar los retos y aprovechar las oportunidades. España, con su riqueza cultural, infraestructura moderna y talento humano, tiene mucho que aportar en esta nueva era de eventos con propósito.