Kia buscaba crear una experiencia que disparara la adrenalina de los gerentes de concesionarios y que representara el posicionamiento diferencial de la marca. La elección del destino era clave porque tenía que estar completamente alineado con la visión Kia. Carácter, sostenibilidad y conexión con la naturaleza fueron los valores que nos impulsaron y que la marca compartía con una cultura apasionante: los incas. Perú nos esperaba para crear un viaje de marca capaz de unir siglos de historia y conectar nuestro espíritu aventurero.
El Kia Inka Experience a Perú fue concebido como una experiencia inmersiva y transformadora para los participantes, combinando el espíritu de aventura con la conexión cultural profunda. Inspirados en el valiente carácter inca y en su respeto al entorno, diseñamos para poner a prueba el coraje de los concesionarios. Para vivir la experiencia Kía como auténticos incas.
El viaje comenzaba con un acercamiento suave recorriendo la ciudad de Cuzco, pero pronto comprobamos si éramos auténticos incas con un challenge triple: bicis, quads y navegación en aguas bravas en una ruta en mitad de la naturaleza. El Valle Sagrado era nuestro, pero aún nos quedaban energías para recorrer el desierto en 4×4 en un rally de orientación que terminaba al borde del mar. Y nos quedaba fundirnos con la naturaleza inca, llegar a su corazón: la experiencia terminaba con una inmersión en el Amazonas conociendo las ancestrales formas de vida de sus comunidades.
El viaje se convirtió en una auténtica experiencia de marca capaz de sorprender y motivar, una edición más, a la red de concesionarios, reforzando el posicionamiento de Kia como firma innovadora, sostenible y capaz de impulsar mayores aventuras.